









Para que una firma de ropa sea realmente emblemática debe trascender la moda y llegar a otra esfera cultural pop. No sirve solo con contar con un seguimiento fiel de fashionistas; tienes que buscar fuera de la burbuja del sector y conseguir tener un impacto en la vida de la gente a diferentes niveles. Esto es algo que se ha logrado con éxito, por ejemplo, con la música y el arte por parte de numerosas marcas y diseñadores. A menudo, esta dimensión de público adicional no viene elegida por los diseñadores, sino que simplemente ocurre. Se trata solo de encontrarse en el momento oportuno y en el lugar preciso para dar con un determinado aspecto, estilo y actitud. Pocas marcas han conseguido dedicarse a los deportes y seguir manteniendo una credibilidad, pero esto es precisamente lo que ha ocurrido con Stone Island.